“La propagación de un mito” por Milford Edge @milfordedge

Articulo traducido por AnnA (@annuskaodena)

La propagación de un mito

Ayer, viendo a los líderes del partido nacionalista español, Ciudadanos -Albert Rivera e Inés Arrimadas- quitando lazos amarillos en apoyo a los presos políticos catalanes, de una barandilla en la población de Alella, Cataluña, frente a las cámaras, y también observando al carnicero que se negó a que el político los quitara, la periodista y escritora, Cristina Fallarás, empezó el hashtag de Twitter #RiveraQuitameEste y se volvió viral. En cuestión de horas fue un Top Trending Topic no solo en España, sino también en el mundo: de Toledo a Tokio. La gente está cansada de las mentiras.

Desde el momento en que el movimiento independentista catalán moderno optó por la vía pacifista, sus oponentes han intentado desacreditar su naturaleza patentemente pacífica. La formulación del discurso que, en realidad, el secesionismo catalán es violento fue una opción fácil para el unionismo. Los políticos, el poder judicial y los medios de comunicación lo han vendido sin cesar durante años, pero la intensidad con que la retórica ha sido impulsada en los foros políticos, la prensa y las redes sociales ha sido sofocante en los últimos doce meses.

El principal problema para el unionismo siempre ha sido la realidad misma. Es imposible señalar actos reales de violencia cometidos por secesionistas catalanes y, al mismo tiempo, las manifestaciones unionistas a menudo se ven empañadas por incidentes violentos relacionados con la extrema derecha y las acciones emprendidas por activistas unionistas a menudo resultan en delitos cometidos: desde violación de la propiedad a asalto con vandalismo y robo. Continuar insistiendo en este discurso es prevaricación de la peor clase. Convencer a la gente que el color negro es blanco durante un período de años, requiere un esfuerzo significativo por parte del conjunto político-mediático y millones de personas dispuestas, a menudo papanatas ‘catalanófobos’ entre la población en general.

Ciudadanos, los principales promotores del discurso recientemente, han fracasado abismalmente en su misión, básicamente debido a la falta de evidencia de violencia por parte de los “indepes”. Los hechos de esta semana han mostrado el partido bajo una luz terriblemente desfavorable. Aun así, Pablo Casado, el nuevo líder del Partido Popular acusado de fraude académico, dio ayer una versión aún más fantástica del discurso. Dijo:

“Esto de la revolución de las sonrisas se está demostrando que es falso. Al final la violencia puede llegar a ser física pero empieza siendo simbólica, empieza siendo política, empieza siendo jurídica. El independentismo secesionista es violento, lo ha sido siempre.

Unos totalitarios que van por la calle como matones, pegando a la gente si están en contra de que pongan lacitos, estos plásticos amarillos, en definitiva estos símbolos insultantes a la democracia española. 

“No lo toleraremos ni un minuto más. Ahora que se ve que este nacionalismo radical, totalitario, llega a las manos en la calle, apelo que las instituciones eviten más agresiones, y eviten que sean los ciudadanos anónimos los que tengan que ir retirar lazos de la calle y que sancionen a quien los ponga. Y que el espacio público ciudadano no sea un espacio de confrontación sino de concordia.”

Si el movimiento independentista fuera un individuo o un partido político, acabaría en los tribunales por calumnia, injuria, difamación y, en este caso, plagio con un discurso como el de Pablo Casado repitiendo como un loro el guion de Rivera.

Y lo más ridículo es que poner lazos amarillos no tiene nada que ver con el secesionismo. Es una cuestión de derechos humanos: desde los presos políticos catalanes hasta el ciudadano que desea protestar contra la injusticia, los derechos humanos están siendo violados en España; todo el día, cada día.

Ha habido demandas para un tipo de guerra jurídica contra el Estado español.
¿Verdad que estaría bien que, en un país donde puedes acabar en la cárcel trece años por discutir con un policía fuera de servicio, los políticos pagaran por las mentiras que cuentan, los crímenes que cometen y su irresponsabilidad social criminal?
Ah, y Pablo Casado se merece su propia versión de #RiveraQuitameEste: #PabloQuitameEste.


Escrito por MILFORD EDGE @milfordedge (barbaryfigs)

Artículo traducido por AnnA (@annuskaodena)
Article translated by AnnA (@annuskaodena)

Artículo original: http://barbaryfigs.com/2018/08/31/the-propagation-of-a-myth/

Publicado el 31 de agosto 2018


 

Puntuació dels lectors
vots0 mitjana0

Leave a Comment

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.