El sacrificio supremo (The Supreme Sacrifice) por Milford Edge @milfordedge

Artículo traducido por Xavier F. Domènech@xavidomenech99

El pasado sábado, dos de los nueve presos políticos catalanes, Jordi Sánchez y Jordi Turull, informaron a sus carceleros que se declaraban en huelga de hambre indefinida. Ayer por la tarde se anunció que Josep Rull i Quim Forn habían decidido sumarse a la protesta. Los otros cinco líderes políticos encarcelados preventivamente bajo la acusación de rebelión violenta y sedición – Carme Forcadell, Dolors Bassa, Oriol Junqueras, Jordi Cuixart i Raül Romeva – podrían también declararse en huelga de hambre en los próximos días.

Jordi Turull ha pasado 276 noches en prisión preventiva y Jordi Sànchez 414

Los presos políticos catalanes han tomado esta decisión tan drástica para llamar la atención sobre el incumplimiento de la ley por parte del Tribunal Constitucional, en relación con los recursos de apelación que han presentado los abogados de los presos. La ley establece que deben resolverse en el plazo máximo de un mes. El Tribunal Constitucional ha aceptado a trámite todos los recursos presentados, (un hecho insólito, ya que generalmente solo aceptan a trámite un 1%) pero no ha resuelto ninguno. Con este “bloqueo” impiden que se agoten todas las vías legales nacionales, y por tanto cierra el acceso de los presos políticos catalanes al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo. En resumen, se trata de una táctica dilatoria que tiene por objeto impedir el acceso a la Justicia Europea.

Josep Rull ha pasado 257 noches en prisión y Quim Forn 398 – ACN

El pasado sábado se cumplían 45 años del día en que el legendario activista independentista catalán, Lluis María Xirinacs, decidió iniciar un huelga de hambre, que se prolongó durante 42 días, delante de la cárcel Modelo de Barcelona para pedir la liberación de los presos políticos y de los 113 miembros de la organización antifranquista Asamblea de Catalunya que permanecían encarcelados.

Se ha hablado mucho de la historia de la huelga de hambre – el último recurso de la protesta no violenta – de sus orígenes en la India y la Rusia del siglo XIX, de su utilización por parte de las sufragistas británicas y estadounidenses, los objetores de conciencia, Gandhi, los presos republicanos irlandeses en la Guerra de la Independencia, los disidentes cubanos, la prisión de Maze, en Irlanda del Norte, donde el miembro del IRA, Bobby Sands, falleció después de 66 días de huelga de hambre, lo que provocó fuertes disturbios y un agravamiento del conflicto. En la España de 2018 puede advertirse un retorno a los tiempos oscuros y es una clara demostración de lo poco que han cambiado las cosas en las relaciones entre en Estado español y los catalanes insumisos.

La huelga de hambre se considera la forma más extrema de protesta pacífica y, en ocasiones, implica el sacrificio definido por una causa. Suele finalizar con la alimentación forzada, el desistimiento o una muerte larga y dolorosa. En el artículo publicado ayer en “The Independent” por David Barnett (A history of hunger strikes, From the suffragettes to Guantánamo) El autor describe las horribles directrices que debe seguir el personal que se ocupa de los huelguistas de hambre dictadas por el California Department of Rehabilitations and Corrections:

“El que se niega a comer sufrirá, al principio, intensos retortijones de hambre, pero éstos desaparecen aproximadamente al tercer día. Los niveles de glucosa comenzarán a a caer drásticamente. Entre los días 4 y 13, el cuerpo comenzará a descomponer los ácidos grasos como fuente de energía, y el tejido graso y la masa muscular comenzará a disminuir rápidamente.

Desde las dos semanas hasta aproximadamente los 34 días, el huelguista se sentirá muy debilitado, aturdido y con frecuentes mareos, tendrá sensación de frío y “lentitud mental”. Los días 35-42 – según las directrices – es la fase más “desagradable” para los que han sobrevivido al ayuno prolongado, y es frecuente la sensación de vértigo, los vómitos y las dificultades para beber agua.

Después de siete semanas sin comer, generalmente aparece confusión mental, pérdida de las facultades auditivas y/o visuales, y hemorragias internas.

Más allá de 45 días, puede esperarse un desenlace fatal en cualquier momento.”

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha creado una página web en la que cualquier persona puede denunciar al Poder Judicial Español por vulneración de los principios fundamentales del Estado de Derecho, y los derechos de los presos políticos catalanes. En sólo 3 días, la declaración ha recibido más de 200.000 muestras de apoyo. Ayer, una manifestación espontánea bloqueó la Via Laietana en Barcelona y se celebró una vigilia frente la cárcel de Lledoners, donde permanecen encerrados los huelguistas de hambre. Con toda seguridad se producirán más protestas pacíficas, incluyendo algunas de carácter masivo. Anoche, 400 personas se manifestaron ante la delegación del gobierno español en Barcelona. Por otra parte, los sindicatos escoceses han mostrado su apoyo incondicional y han exigido la inmediata liberación de todos los presos políticos catalanes.

En el Estado español los medios de comunicación generalmente han silenciado las huelgas de hambre. Y si ha habido algún comentario, se ha basado en la burla y el menosprecio. La cobertura internacional se ha limitado, por regla general, a las notas de agencia procedentes de Madrid. Muchos medios de comunicación importantes han ignorado por completo el tema. Lamentablemente, el mundo está lleno de personas que se ven obligadas a llevar a cabo huelgas de hambre y otras protestas para denunciar la vulneración de sus derechos, cada país da prioridad a sus problemas y la mayoría de titulares de prensa han minimizado el hecho que dos representantes elegidos democráticamente se vean obligados a declararse en huelga de hambre, en la cárcel, para reivindicar su derecho de acudir a la justicia europea. Todo ello ocurre en 2018 y en un país miembro de pleno derecho de la Unión Europea.

 

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La respuesta de los partidos políticos españoles al anuncio de las huelgas de hambre ha oscilado entre la discreción y la inexistencia. El presidente Pedro Sánchez reaccionó garantizando un juicio justo e insistiendo, una vez más en que “el Poder Judicial es independiente y hará justicia”. Es la excusa habitual para no actuar en el tema de los presos políticos catalanes. La líder de “Ciudadanos” en Catalunya, que estaba haciendo campaña en las elecciones autonómicas de Andalucía, afirmó que se trataba de “un asunto muy personal”. El nuevo líder del Partido Popular (PP), Pablo Casado, siguió la línea habitual del nacionalismo español “España es un Estado de Derecho y todos somos iguales ante la ley. Los delitos tienen consecuencias y el Poder Judicial actúa de forma independiente y sin presiones. Nuestra integridad territorial y la unidad nacional no son negociables”. El partido de ultraderecha Vox actúa como acusación particular contra los presos políticos catalanes por la organización del referéndum del 1 de Octubre de 2017. Su objetivo declarado es mantener a los presos en la cárcel el mayor tiempo posible y dar un golpe de Estado en Catalunya para que nadie espere de ellos sensibilidad o empatía. Su retórica anti-catalana, anti-inmigración y supremacista española, su “Reconquista”, ha encontrado eco en España, como demuestra su éxito en las elecciones andaluzas. El ascenso de la ultraderecha en España debería unir a los partidos independentistas.

La reunión de las fuerzas independentistas en el cuartel general del President Puigdemont en Waterloo (Bélgica), es tal vez una señal que las divisiones entre los partidos independentistas, que tanto malestar causan a las bases independentistas desde que se iniciaron antes del referéndum del año pasado, podrían por fin quedar a un lado. Sin embargo, los políticos independentistas tendrán que trabajar duro para restaurar la fe de sus bases. Como dice el refrán: “Si me engañas una vez, la culpa es tuya; Si me engañas dos veces, la culpa es mía.” El electorado catalán pide reiteradamente sinceridad y unidad a sus representantes electos, pero los partidos han explicado muy poco sobre lo que ocurrió durante los meses de septiembre-octubre del años pasado, disparándose repetidamente en los pies y apuñalándose unos a otros por la espalda mientras intentaban obtener una ventaja sobre sus rivales sin ofrecer nada para conseguir un gobierno eficaz. Los independentistas se muestran escépticos con respecto a sus líderes y no dejan de manifestar su decepción por la ausencia de una ruta clara que los lleva hasta la República Catalana.

Este escepticismo se hace evidente en algunas reacciones a las huelgas de hambre. Se acusa a los representantes electos de ineficacia al desaprovechar importantes oportunidades, y temen que las huelgas de hambre pueden ser otro ejemplo de ello, algo similar al referéndum y la declaración unilateral de independencia que los políticos y el pueblo no han conseguido hacer efectiva. También se ha criticado el calendario de esta decisión. Algunos opinan que deberían haber esperado a que terminase el juicio contra los presos catalanes. Sin embargo, no hay garantía alguna que el juicio tenga lugar realmente a principios de año, como está previsto. El retraso estratégico del Poder Judicial español es el objetivo principal de la protesta. El movimiento independentista se encuentra en punto muerto tras los agotadores acontecimientos del año pasado y las huelgas de hambre podrían ser una forma de revitalizarlo. Todas las reservas que se puedan tener sobre la oportunidad de la protesta en estos momentos, ceden ante el hecho de que son ellos, los presos políticos, los que han decidido llevarla a cabo. La huelga de hambre es una medida desesperada y refleja el dolor que sienten muchos catalanes por la situación actual. Es un paso coherente, aunque durísimo, para el activista no violento.

El anuncio de las dos primeras huelgas de hambre del sábado coincidió con los enfrentamientos más violentos entre la Policía francesa y los “gilets jaunes” desde que comenzaron las manifestaciones a principios de mes. Los independentistas catalanes han observado las protestas con cierta envidia, ya que la acción directa extrema ha sido efectiva, con Macron cediendo a sus demandas y suspendiendo los aumentos de los impuestos al combustible sin necesidad de declarar el estado de excepción. Su partido y su gobierno están en jaque después de solo dieciocho meses en el poder. Es como si se abriese paso la convicción de que tiene que arder el país y tiene que morir gente para que un movimiento sea tomado en serio.

Catalunya se encuentra desde hace más de un año bajo un estado de excepción no declarado, a pesar de que no se han producido actos violentos durante todo el proceso de independencia. España tiene presos políticos, cuatro de los cuales están en huelga de hambre, y ha sometido a muchos otros a procesos penales por delitos violentos sin que nadie se atreva a romper un huevo. Ha sido realmente surrealista observar la escandalosa diferencia entre la realidad pacífica del independentismo catalán y el “relato” del “independentismo violento” que lleva a cabo el Estado español, los partidos y los medios de comunicación unionistas, con un Poder Judicial en el papel de agitador propagandístico de la “unidad de España”. El Estado español no parece demasiado agradecido que los independentistas catalanes no sean tan directos como los “gilets jaunes”, en lugar de esto les sigue llamando nazis. La policía española provocó más de mil heridos entre las personas que sólo pretendían votar pacíficamente en el referéndum del 1 de Octubre. ¿Cómo habrían actuado si los catalanes hubieran actuado “al estilo francés” durante los últimos 14 meses? Con toda certeza, se habrían producido muchas bajas, pero las fuerzas de seguridad se habrían visto desbordadas.

Esto no es más que una simple especulación. Los catalanes no son los franceses y sus protestas son a favor de la secesión, no contra un impuesto. Sin embargo, todos deberíamos preguntarnos en algún momento de nuestras vidas si estamos dispuestos a arriesgar nuestras vidas, a morir incluso, por una causa, por el bien común, por los demás o para conseguir un mundo mejor.


Original por MILFORD EDGE @milfordedge (barbaryfigs) 

Fecha de publicación: 5 de noviembre 2018


Artículo traducido por Xavier F. Domènech@xavidomenech99
Article translated Xavier F. Domènech@xavidomenech99