Catalunya és un país inclusiu, una república cívica
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Cataluña es un país inclusivo, una república cívica. EuObserver

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Recientes acusaciones han intentado pintar el amplio movimiento independentista catalán como si tuviera matices racistas y xenófobos, comparándolo con movimientos populistas de extrema derecha que nos recuerdan a una época pasada.

Article traduït per Albert @HaedusCrabittu

Catalunya és un país inclusiu, una república cívica
Fuente de la imagen: Day Donaldson

Afortunadamente, en Cataluña este tipo de política identitaria quedó atrás hace décadas por parte de aquellos que están a favor de construir una República Catalana independiente.

Cataluña ha sido históricamente, y todavía lo es hoy, una tierra en la que diferentes culturas se han encontrado, mezclado y convivido. Los ciudadanos catalanes son un reflejo de los diferentes pueblos que, en el pasado, han llegado a este pedazo de tierra y la han considerado su  casa.

Resulta, por tanto, sorprendente el oír describir el movimiento independentista catalán como racista cuando por ejemplo, por medio de sus partidos políticos y también de los movimientos cívicos, ha apoyado unánimemente a la manifestación más grande de Europa a favor de abrir las fronteras a los refugiados.

Más sorprendente aún cuando se descubre que el gobierno de Cataluña pidió incluso al gobierno central español que mantuviera sus compromisos europeos y ayudara a facilitar la entrada de refugiados a ciudades y pueblos catalanes, y envió una carta al comisario de migraciones Dimitris Avramopoulos mostrando nuestra voluntad de recibir más refugiados.

Desgraciadamente, aunque la sociedad catalana y tanto las instituciones nacionales como las locales estaban preparadas, los que tenían la capacidad para ayudar no hicieron nada. Quizás aquellos que hacen estas acusaciones estrafalarias todavía no han descubierto que los partidos independentistas catalanes apoyaron unánimemente el derecho a una sanidad universal, que incluyera a los inmigrantes sin papeles, en el Parlamento Catalán.

Fuerza mayoritaria

Esto se produjo a pesar de la oposición de una parte de los partidos unionistas y del gobierno central español, que bloquearon el movimiento. Todavía es más desconcertante oír que el movimiento catalán refleja el peor tipo de xenofobia cuando, de hecho, los partidos independentistas catalanes han sido representados regularmente por diputados y senadores de una amplia variedad de orígenes (en cuanto se hace realmente difícil encontrar una variedad similar entre los representantes unionistas).

La senadora Ana zurra, una refugiada uruguaya, el senador Robert Masih, que nació en la India, y la diputada Najat Driouech, que se convirtió en la primera musulmana en el Parlamento Catalán y la primera diputada en llevar velo, son ejemplos de ciudadanos catalanes que representan la sociedad inclusiva, diversa y libre que queremos construir.

El gobierno creado por el recientemente elegido presidente Quim Torra también se ha convertido en un espejo de la sociedad catalana moderna, gracias al nombramiento de Chakir el Homrani, de origen marroquí, como consejero de asuntos sociales, bienestar y familia. Los recientes ataques contra el movimiento independentista catalán a veces se centran en un aparente odio contra los pueblos de otras partes de España.

Mientras algunos movimientos políticos se benefician de dividir sociedades con líneas étnicas o lingüísticas, la idea de una República Catalana independiente se ha convertido de hecho en mayoritaria a la hora de aceptar a todos los ciudadanos, indistintamente de su origen.

Organizaciones de la sociedad civil como Súmate, que representan ciudadanos independentistas con un trasfondo español y tienen miembros en varios partidos políticos independentistas, han resultado instrumentales para hacer del movimiento independentista, que había sido marginal, una fuerza mayoritaria.

Esto se debe a que el apoyo a la independencia ha crecido especialmente entre aquellos cuyos padres tenían su origen en otras partes de España, catalanes que han migrado a su nuevo hogar desde otras partes de la península, y entre aquellos que no tienen el catalán como lengua materna.

El movimiento independentista catalán representa ahora a los sectores más heterogéneos de la sociedad.

Ningún incremento de la xenofobia.

Los migrantes, sea cual sea su origen, siempre han estado en la base de Cataluña, y esto sigue siendo así hoy en día. En los últimos 15 años, la población ha crecido en más de 1,5 millones de personas principalmente gracias a la nueva ola migratoria.

Esto se ha producido sin un incremento de actitudes o partidos xenófobos, a diferencia de otras partes de Europa. Cataluña es una tierra que acoge un abanico diverso de ciudadanos con diferentes orígenes que han conformado lo que somos ahora.

Estamos orgullosos de estar representados por esta diversidad. En un tiempo en que los derechos civiles y políticos en España están en regresión, con políticos y músicos en prisión y en el exilio, una de las principales razones para perseguir de manera pacífica y democrática la creación de una nueva República Catalana es la de garantizar un futuro mejor, no solo a todos aquellos ciudadanos que actualmente viven en Cataluña, indistintamente del lugar de donde provengan, sino también para aquellos que vivirán en el futuro, indistintamente de su origen.

Apoyar un nuevo tipo de país, situado en pie de igualdad con otras naciones, no ha de estar determinado por el origen histórico, lingüístico o cultural de alguien.

Lo que lo determina es la voluntad de crear y compartir un futuro mejor.

Para lograr que esto ocurra es preciso construir una república que vele por todos, y solo podemos avanzar juntos y hacer que esto ocurra si incluimos a todos los ciudadanos en este proceso. Difícilmente podrían llamarlo un proyecto supremacista, sino más bien uno cívico e inclusivo.

Jordi Solé @jordisolef, del partido Esquerra Republicana de Catalunya, es miembro del grupo  Verds/Aliança Lliure Europea en el Parlamento Europeo.


Article traduït per Albert @HaedusCrabittu
Artículo traducido por Albert @HaedusCrabittu


Font: EuObserver @euobs

https://euobserver.com/opinion/142000

Autor: Jordi Solé @jordisolef
Data de publicació:  Brussel·les, 6 de juny 2018
Font de la imatge: Day Donaldson


 

Catalana. Londinenca. Republicana. Llicenciada en Filologia Anglogermànica. Traductora i correctora. Estimo les llengües i els llibres. Estimo la meva terra, Catalunya

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